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Descubre los principales factores contaminantes del medio ambiente
En un mundo cada vez más consciente de su huella ambiental, explorar los principales factores contaminantes del medio ambiente es muy importante para conocer cómo nuestras acciones impactan. En este post profundizaremos en el análisis de las causas más significativas de la contaminación ambiental, un problema crítico que afecta tanto a la salud humana como al equilibrio ecológico de nuestro planeta, generando efectos negativos que pueden perdurar durante décadas si no se toman medidas urgentes.
La acción humana es clave en la prevención de la contaminación ambiental
Conoce los factores contaminantes del medio ambiente
Para determinar los factores que influyen en la contaminación ambiental, es importante considerar los tipos de contaminación que existen:
1. Contaminación del aire
Es la presencia de sustancias químicas, físicas o biológicas que alteran las características naturales de la atmósfera (fuente: OMS). Según datos de la Organización Mundial de la salud, el aire que respiramos el 99% de la población supera los límites recomendados de partículas contaminantes.
Los focos principales de contaminación son:
- Industria: Las partículas emitidas por la industria tienen su origen en la quema de combustible fósil, carbón y derivados de petróleo, principalmente para la producción de energía. Además, el uso de químicos en la industria también contribuye significativamente a la contaminación del aire.
- Ganadería/Agricultura: Este sector genera una gran proporción de los gases de efecto invernadero que se emiten anualmente a la atmósfera. Dióxido de carbono, metano, óxido nitroso y amoniaco son algunos de los gases generados directamente en el proceso de alimentación del ganado, y de manera indirecta, por ejemplo, a través de la deforestación para crear nuevas zonas de pastoreo.
- Transporte: Representa otro gran foco emisor de contaminación del aire. Los vehículos terrestres, aéreos y marítimos emiten cerca del 25% de las emisiones globales de CO2 y NOX al consumir combustible para su funcionamiento.
- Residuos: Aproximadamente el 40% de la basura a nivel mundial se quema al aire libre, lo que resulta en una cantidad alarmante de emisiones.
Aunque en menor medida, fenómenos naturales como las erupciones volcánicas también liberan grandes cantidades de gases y partículas contaminantes a la atmósfera.
Otras fuentes como la construcción o el uso de productos compuestos orgánicos volátiles contribuyen a la contaminación del aire al liberar una variedad de contaminantes, incluyendo PM2.5 y PM10, partículas finas capaces de penetrar en los pulmones y entrar en el torrente sanguíneo, causando problemas respiratorios y cardiovasculares.
En respuesta a los crecientes problemas relacionados con la calidad del aire, se han implementado varias legislaciones a nivel mundial. La Normativa de Calidad del Aire de la Unión Europea establece límites para ciertos contaminantes atmosféricos y exige a los países miembros monitorear y reportar la calidad del aire. A nivel internacional, el Acuerdo de París busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para combatir el cambio climático, lo que indirectamente contribuye a la mejora de la calidad del aire. Estas medidas también buscan mitigar el calentamiento global, uno de los mayores desafíos ambientales actuales.
2. Contaminación del suelo
La Ley 7/2022 de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados, define el suelo contaminado como “aquel cuyas características han sido alteradas negativamente por la presencia de componentes químicos de carácter peligroso procedentes de la actividad humana en concentración tal que comporte un riesgo inaceptable para la salud humana o el medio ambiente”.
Las principales causas de dicha contaminación del suelo son:
- Mala praxis en la actividad agraria: el inadecuado uso de abonos y pesticidas puede provocar una contaminación del suelo debido a la dispersión de sustancias químicas por los campos de cultivo. Se estima que un 33% del suelo mundial se encuentra en estado de degradación entre moderado y altamente degradado (FAO).
- Mala praxis en la actividad industrial: englobando estos malos hábitos industriales nos encontramos, entre otros, el almacenamiento inadecuado de productos y residuos industriales, sucediendo en consecuencia accidentes como fugas en tanques, que ocasionan vertidos a superficies.
- Mala gestión de los residuos industriales y urbanos: prácticas negligentes, como enterrar bidones con residuos contaminantes, que acaban degradándose y vertiendo su contenido al terreno. El cese de una actividad industrial es un gran foco de contaminación, generando residuos, entre otros, en forma de escombro. Las ciudades también son un foco de emisión de contaminantes, en forma de basuras no recicladas y aguas residuales no depuradas.
- Accidentes: se producen puntualmente durante el transporte de mercancías peligrosas, en los que la rapidez y eficacia en la actuación serán claves para evitar consecuencias graves de contaminación de suelos.
Considerando el suelo como un recurso no renovable (se estiman 1000 años para formar 1 cm de capa de suelo (FAO)), se han fomentado políticas para luchar contra esta contaminación, tales el RD 9/2005, de 14 de enero, por el que se establece la relación de actividades potencialmente contaminantes del suelo y los criterios y estándares para la declaración de suelos contaminados, además de la citada Ley de residuos y suelos contaminados.
3. Contaminación del agua
La ONU (Organización de las Naciones Unidas, ONU) estima que hasta un 80% de las aguas fecales que acaban en el mar lo hacen sin pasar por plantas depuradoras.La contaminación hídrica tiene lugar al entrar en contacto con ella cualquier tipo de sustancia tóxica que la vuelve nociva tanto para humanos como para el medio ambiente. El agua es propensa a caer contaminada, debido a sus propiedades solventes. Los principales contaminantes del agua son, entre otros:
- Contaminación térmica: el aumento de la temperatura no es un contaminante en sí, pero supone una amenaza para la biodiversidad acuática. Al calentarse el agua, disminuye la cantidad de oxígeno disuelto, poniendo en riesgo el hábitat de muchas especies. Esta alteración térmica puede provocar la pérdida de biodiversidad al afectar la reproducción y supervivencia de muchas especies acuáticas.
- Fosfatos y nitratos: se encuentran en el agua de forma natural. Un exceso de ellos, sin embargo, desequilibra el fenómeno de la eutrofización, que termina corrompiendo el agua. El exceso de estos compuestos aparece con el uso de abonos y fertilizantes en suelo agrícola, entre otros.
- Aguas fecales: La ONU estima que hasta un 80% de las aguas fecales que acaban en el mar lo hacen sin pasar por plantas depuradoras.
- Desechos radiactivos: estos residuos provienen principalmente de instalaciones nucleares y aplicaciones médicas e industriales pueden conducir a la contaminación de agua subterránea, así como de mares y océanos. Su gestión y eliminación inadecuada pueden conducir a la contaminación de aguas subterráneas, así como de mares y océanos.
En respuesta se han implementado diversas legislaciones para proteger el agua. Por ejemplo, la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea establece un marco para la protección de aguas interiores, costeras y subterráneas, buscando alcanzar un «buen estado» de todas las aguas para 2027.
4. Contaminación acústica y contaminación lumínica
Por último, en cuanto a las contaminaciones acústica y lumínica, cuyo foco se encuentra en las zonas urbanas e industriales, y se refieren a las emisiones de ruido elevado y de luz artificial excesiva.
- La contaminación acústica se produce al superar los niveles aceptables de sonido, estableciendo la Organización Mundial de la Salud (OMS) como ruido todo aquel sonido superior a 65 decibelios (dB), comenzando a ser dañino a partir de 75 dB y doloroso tras alcanzar los 120 dB.
- La contaminación lumínica por su parte se ocasiona debida a un mal diseño y uso de la luz artificial, el más claro ejemplo es el uso en ciudades de farolas que apuntan hacia el cielo o con una potencia excesiva, y que tienen un horario de funcionamiento poco eficiente.
Ambos tipos de contaminación afectan por igual a la salud humana, animal y vegetación, afectando nuestros hábitos biológicos de sueño y descanso, y recordándonos la necesidad de buscar un equilibrio entre tecnología y conservación natural. Además, los desequilibrios ambientales generados pueden favorecer la proliferación de especies invasoras, que alteran el equilibrio ecológico natural.
La contaminación ambiental afecta a los ecosistemas de manera directa e indirecta, comprometiendo su capacidad de regeneración. La acción humana es clave en la prevención de la contaminación ambiental. Es crucial adoptar medidas individuales y colectivas para cuidar nuestro planeta, afectado por diversos tipos de contaminación como el cambio climático, el efecto invernadero, el aumento de la temperatura y la subida del nivel del mar.
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